
Enero del 2011 Palmira no sufrió los estragos del invierno que azotaba al resto del país, pero una ola de violencia inundó sus calles. Según los diarios locales, los culpables de estos altos índices de homicidio y criminalidad fueron “móviles pasionales, venganzas personales, altos niveles de intolerancia, la problemática social de algunos sectores, la falta de oportunidades educativas, el dinero fácil, el desempleo y la inadecuada utilización del tiempo libre.









